Aunque no sirva con tu hámster Timi

Observa.

Hay mucha gente alegre en este mundo.

La verdad es que naces siendo alegre y eso se va perdiendo por el camino.

Seguro que si estás leyendo esto eres una persona alegre.

Todos somos alegres en ciertos momentos de nuestra vida.

Con ciertas situaciones.

Pero…

¿No preferirías ser alegre en cada momento?

Coño.

Cuidao, cuidao, cuidao…

¿Eso se puede?

Bueno, claro que sí.

El problema es que es jodido.

A ver…

Incluso el más alegre también tiene ganas alguna vez de ahogarte en un pozo.

Pero se lo monta como para que no quiera ahogarte cada vez que habla contigo.

En muchas ocasiones el curro nos hace esto.

Lo de trabajar en algo que te guste y tal está de lujo.

Pero más que buscar un trabajo donde estés alegre, busca cómo ser alegre en tu trabajo.

La alegría no depende de lo que te den los demás.

Eso es pura motivación extrínseca.

Y cuando la motivación extrínseca se acaba…

Se terminó.

Estás jodido.

O jodida.

O jodide.

Que te dan por el culo, vamos.

Entonces.

¿Qué tienes que hacer?

Pues tú veras.

El problema de hacerle esta pregunta a otro y no a ti mismo es que no te conoces lo suficiente.

Cuando la gente se conoce lo suficiente no hace preguntas a los demás.

Se hace preguntas a uno mismo.

Por eso obsérvate.

Hazte preguntas a ti mismo y trata de respondértelas.

Es una movida.

Vas a tener un cacao en la cabeza que ni cuando te planteaban esos problemas de matemáticas en clase.

Pero es la única manera.

Observarte a ti mismo y disfrutar del proceso.

Así serás capaz de canalizar tus emociones.

NO te va a quitar la pena cuando se muera tu hamster Timi.

Pero al menos no vas a ser un alma errante toda tu vida.

Observa y lee.

Todos los días aquí.