Fúmate un puro bajo un árbol

Antes te daba tiempo a hacer cosas.

Más cosas.

¿No te parece?

Ahora es como que todo tiene que ser rápido.

Venga, va.

Mientras vas a ese sitio saca el móvil, responde a ese mail.

Escríbele a tu amigo.

Manda audio.

Publica en instagram.

No te olvides de leer ese último artículo que habías guardado en tu lista de lectura.

Por cierto, ¿compraste eso que tenías pendiente en la cesta de Amazon?

El regalo de tu familiar que cumplió años el otro día.

Oye y ¿no habías quedado para cenar esta noche? ¿Qué te piensa poner?

Demasiados estímulos ¿verdad?

Todo va muy rápido.

Sin embargo, parece como que no has hecho nada.

Antes como que te podías fumar un puro a la sombra de un árbol y pensar en tus cosas.

Ahora eso está mal visto y parece más normal hacer multitasking y encima pensar en 4 cosas a la vez.

Pero hay que frenar a veces.

Porque si no paras de hacer no empiezas a pensar.

Y pensar es bueno.

Para oxigenar el cerebro.

Y dejarte de pajas mentales.

No pensar y hacer cosas está bien.

Porque si no haces, no avanzas.

Pero deja espacio para oxigenar.

Igual que no te pones a pensar cuando estás a una milésima de darte una toña con el coche, tampoco debes hacer cosas sin pensar durante todo el día.

Date un paseo.

Aunque sean 15-20min.

Sin el móvil, por favor.

Date un voltiaso y abúrrete moviendo las piernas.

Vas a ver la cantidad de basura que tienes en la cabeza.

Las vas a soltar todas.

Te vas a hacer preguntas.

Algunas de mierda, otras interesantes.

Y ahí observa.

Observa porque ahí vas a cribar lo que es importante para ti y lo que no.

Ya luego puedes hacer lo que quieras.

Como seguir ocupando tu mente con stories de Instagram o leyendo mi newsletter.

Todos los días aquí.